La vida de Kwon Ihyeon transcurría aquel día como cualquier otro. Hasta que apareció Gu Seung Hyuk, el hombre del que se había separado nueve años atrás.
—¿También nos dedicábamos a vender agujeros aquí?
No lo sabía. Jamás imaginé que estarías cobrando por vender el culo. Seung Hyuk, quien apareció como el nuevo dueño del club Nexus, donde trabajaba Ihyeon, soltó aquellas palabras hirientes en cuanto se cruzaron. Lo observaba con unos ojos llenos de desprecio, como si estuviera mirando algo sucio...
—Pero ¿por qué miras a la gente de esa manera? Vas a herir sus sentimientos.
Solo quería darle una buena oportunidad a un amigo que no veía desde hace tiempo. Tanto que le vino a la mente el dicho de que las desgracias siempre llegan de golpe, desde que se reencontró con Seung Hyuk, la vida de Ihyeon comenzó a verse azotada por una serie de infortunios. Y el vínculo entre ambos, que parecía a punto de romperse pero nunca terminaba de hacerlo, siguió conectado por un fino hilo.
—Si necesitas dinero, dilo claramente.
Que estás tan desesperado como para necesitar dinero ganado golpeando gente. ¿También me mirabas con esos ojos llenos de desprecio en aquel entonces? ¿Qué expresión tenías? ¿Con qué mirada me observabas...? Ese viejo vínculo que se negaba a desaparecer terminó envolviendo y atrapando a Ihyeon.
—...Cuánto tiempo sin verte, Gu Seung Hyuk.
gislaine proenca
gracias ‹‹sticker:https~~yaoi-vives··com/wp-content/uploads/2026/06/42362052739983456··webp››