Tras la muerte de su madre, Junyeong fue prácticamente criado por su hermanastro mayor, Junwon. Aunque antes eran inseparables, su estrecho vínculo se rompió cuando Junwon llegó a la adolescencia, distanciándose como si fueran extraños. Pero durante el último año de instituto de Junyeong, todo cambia drásticamente. La tácita frontera entre hermanos empieza a desdibujarse, transformando una conexión olvidada en un oscuro y obsesivo deseo donde cruzar esos límites se vuelve inevitable.